viernes, 6 de marzo de 2015

Resumen de la tercera sesión de las V Jornadas de Literatura y Cine de la UMA

La tercera y última sesión de las V Jornadas de Literatura y Cine, como no podía ser de otra forma, se ha clausurado con una de las películas más hermosas de la historia del cine. Nos disponíamos a adentrarnos en el fantástico cine del estadounidense John Ford a través del film El hombre que mató a Liberty Valance, no sin antes recibir unas valiosas claves sobre la película y el libro por parte de las ponentes que en esta jornada nos acompañaron: Concepción Torres Begines y María José Moreno Peinado, ambas especialistas en literatura y cine, que marcaron los giros más significativos de la transposición del texto literario, en este caso un cuento, a la película.


Con el acompañamiento de Dr. Rafael Malpartida, las ponentes comienzan puntualizando un hecho que llama la atención de los asistentes: el título. Concepción Torres señala que la traducción al español se convierte en un llamativo spoiler que engrosa la lista de curiosas traducciones que se suelen hacer. Así mismo, Torres nos reveló algunos datos interesantes del texto original de Dorothy M. Johnson que van desde el curioso caso del origen del cuento que fue publicado en la revista Cosmopolitan y más tarde fue reconocido por la vasta calidad literaria dentro de este género en 1995.

María José nos lleva a reflexionar antes de que comience la película: «nos encontramos ante una película del género Western, un tipo de cine que no se ha caracterizado por su gran profundidad, sin embargo, a pesar de pertenecer a este género cinematográfico, logra conseguir un gran trasfondo. De hecho, se trata de una de las grandes historias de amor romántico de la historia del cine». María José también subraya los temas principales para que luego los asistentes los tengan presentes durante la visualización de la película: el valor del territorio, la búsqueda de la identidad, el amor romántico, el cambio de la sociedad.



Una vez creado el marco en el que se desarrolla el texto literario y su versión cinematográfica y proyectada la película, tuvo lugar el interesante coloquio entre los ponentes y los asistentes donde se abrió el debate lanzando algunas cuestiones al público: ¿quién creemos que es el verdadero protagonista?, ¿es relevante el título?, ¿qué simbología se puede apreciar en la película?, ¿por qué dispara Tom? Rafael Malpartida comenta que se trata de un guión redondo gracias al texto original de Dorothy que cuenta no solo el inicio de la democracia y la fusión de dos conceptos totalmente opuestos sino también una de las mejores historias de amor del cine debido a lo sutil y ambigua que se presenta al espectador.
Concepción explica que en el cuento el personaje de Ransom Stoddard es presentado como un don nadie, al contrario que en el film en el que aparece como una figura distinguida y respetada por todos. Por esta razón, puntualiza Concepción, que tiene más mérito en el texto que consiga al personaje femenino que en la película en el que se puede vislumbrar que es un hombre inteligente y triunfador.
Rafael Malpartida insiste en señalar el triángulo amoroso y lanza la cuestión: ¿de quién está enamorada el personaje de Vera Miles? y ¿por qué la figura del cactus? Comenta el profesor que estamos ante dos personalidades muy diferentes: uno hace referencia al pasado, a un tipo de legislación distinta y muy propia, estancada y basada en el poder a punta de pistola (Tom), mientras que el otro hace referencia al futuro, la ley y el orden, el progreso (Ransom). La fusión de esos dos hombres es el verdadero nacimiento de la nación americana, dictamina Malpartida.
Durante el coloquio, algunos asistentes y el propio Malpartida compararon la película con algunos elementos del film Casablanca y algunos acertaron a señalar que en posteriores revisiones se mostraría un cambio en la percepción en el que podríamos apreciar desde el principio las verdaderas claves para entender muchas cuestiones que quedaron en el aire.
Finalizamos esta reseña con la intervención de uno de los asistentes que respondió al profesor Malpartida la cuestión de cómo podíamos entender la simbología del cactus y la rosa: «la rosa hace alusión a aquello que es bello a primera vista pero que en el fondo esconde espinas, sin embargo el cactus, rudo a priori por sus pinchos, puede llegar a mostrar flores. Estas son las dos personalidades de los personajes principales, Ransom y Tom».

Información e inscripción: jornadasdeliteraturaycine@gmail.com (se entregará certificado de asistencia)

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Máster en Gestión del Patrimonio Literario y Lingüístico Español 
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jueves, 5 de marzo de 2015

Resumen de la segunda sesión de las V Jornadas de Literatura y Cine

La segunda sesión de las V Jornadas de Literatura y Cine tuvo lugar ayer, miércoles 4 de marzo. La película que se proyectó fue En la casa (Dans la maison), un filme de François Ozon basado en la obra literaria El chico de la última fila de Juan Mayorga. En esta ocasión, por tanto, nos sumergimos en un ejemplo de cómo una obra de teatro se ha llevado a la gran pantalla.


La presentación estuvo a cargo de Manuel España, profesor de Literatura y Cine de la Universidad de Málaga, quien a su vez contó con la compañía de Dr. Rafael Malpartida Tirado, especialista en Literatura y Cine. Manuel España, antes de proceder al visionado de la adaptación, comentó, por ejemplo, que la obra literaria surgió de un encargo para el que Mayorga presentó varias ideas con la intención de llevarlas a escena y se seleccionó aquella que se convertiría en el germen de El chico de la última fila; que el texto original, en el sentido compositivo, es bastante complejo; y que el lector sabe en qué nivel de la obra está hasta que llega un momento donde las marcas que permiten identificar dicho nivel desaparecen, de tal modo que no sabemos si ciertos fragmentos forman o no parte de la ficción de los personajes. Además, también explicó la anécdota en la que Mayorga se basó para crear esta historia, la cual mencionamos ya en el post correspondiente a esta obra.



Tras la proyección de la versión cinematográfica de Ozon, se produjo un interesante coloquio entre los coordinadores de las Jornadas y los asistentes. Así, entre el público surgieron algunas ideas como el hecho de que Mayorga propone una versión cervantina que el cineasta resuelve bastante bien; la imaginación es muy importante, más aún si tenemos en cuenta que llega un punto donde no es fácil distinguir qué es ficción y qué es realidad; el matrimonio entre Germain y Jeanne se mantiene vivo mientras Claude crea su historia, lo que a su vez se podría relacionar con Las mil y una noches; todo para el chico es un juego en el que él sabe perfectamente cómo crear situaciones tabúes para propiciar una mayor atracción; y la adaptación bien podría ser un homenaje al teatro si pensamos en algunos detalles como cuando se cierran las cortinas en el desenlace. Por su parte, el profesor España apuntó que la ficción es el elemento que permite al profesor y su esposa salir de la vida cotidiana, de hecho, parece que la pareja verdaderamente necesita la ficción, la cual provoca que Jeanne se sienta reflejada en la vida gris de Esther y tome la decisión de romper la relación; en la película se encuentran varios guiños al cine de Hitchcock y de Woody Allen pues, al contrario que Mayorga, el cineasta puede poner en juego una serie de géneros cinematográficos que si bien no es imposible en literatura, resulta bastante más complicado; Claude destaca principalmente por su capacidad para manipular y usar la historia de la casa de Rapha para introducirse en la del docente; y la relación entre el profesor y el alumno podría considerarse una relación paterno-filial, barajándose también la posibilidad de una interpretación homosexual que enriquecería la lectura. Respecto a esto último, Malpartida aclaró que, en su opinión, no hay un deseo relacionado con la homosexualidad, sino un deseo de leer. Asimismo, defendió que la literatura aquí es el arte de manipular; que la película debería haber sido más elíptica porque, al subrayar demasiados aspectos, hay temas, como la posible lucha de las clases sociales, que despistan al espectador; y que el hecho de que el lector-profesor se introduzca dentro del relato del estudiantes puede ser útil para profundizar en la estética de la recepción.
En la sesión también se hizo referencia a cómo se plantea el juego entre la realidad y la ficción cuando la obra de Mayorga se representa sobre las tablas, y un ejemplo de ello lo podemos ver en el vídeo que presentamos a continuación.

Representación de El chico de la última fila. Juan Mayorga
Compañía La fila de al Lado

Os recordamos que continuaremos con la última proyección dedicada a El hombre que mató a Liberty Valance esta tarde a las 17:00h en el Aula de Grados María Zambrano de la Facultad de Filosofía y Letras. Nos vemos allí.


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miércoles, 4 de marzo de 2015

Resumen de la primera sesión de las V Jornadas de Literatura y Cine

Las V Jornadas de Literatura y Cine comenzaron ayer de la mano de Rafael Malpartida, coordinador de las mismas junto a Manuel España, y los ponentes Miriam López Rodríguez, profesora de Literatura Norteamericana de la UMA, y Antonio J. Quesada Sánchez, escritor y profesor de Derecho Civil de la UMA. Esta primera sesión se dedicó a Matar un ruiseñor, filme realizado por Robert Mulligan y que adapta la obra literaria homónima de Harper Lee.


Tras la inauguración de las Jornadas y la presentación de ambos ponentes, estos comentaron algunos aspectos interesantes antes de proceder a la proyección de la película. Así, por ejemplo, López Rodríguez mencionó el simbolismo y la traducción del título –la errata al traducir al español ya la tratamos hace unos días en el apartado “una curiosidad” del post correspondiente–; la importancia de la novela en los institutos de EE.UU., donde es una lectura obligatoria, frente al desconocimiento y la falta de estudios sobre la misma; y el hecho de que la novela se llegó a considerar una biografía de la autora y sus vecinos, aunque la propia Lee desmintió dicha idea justificando que solo algunas vivencias personales la inspiraron. En relación con esto último, Quesada Sánchez explicó que, desde su punto de vista, la obra es una autoficción, ya que se plantea una ficción con hechos de la propia biografía, de tal forma que se hallan hechos que no han sucedido en la realidad pero que a la vez son creíbles. Asimismo, apuntó que Matar un ruiseñor se vertebra sobre dos ejes: el problema racial y el pensar que el matar al ruiseñor es un pecado, enlazándose esto con lo que ocurre cuando se pone en peligro la inocencia. Además, trató algunos conceptos jurídicos indeterminados.

Una vez tuvo lugar la proyección de la adaptación, se celebró un breve coloquio en el que participaron tanto los ponentes como algunos de los asistentes a la sesión. Así, se resaltó la mínima presencia del personaje Boo en contraste con la gran huella que deja en la niña, el acierto de la voz off para dotar de una mayor coherencia al relato, el regimiento de la presunción de culpabilidad en lugar de la de inocencia, y el contexto histórico unido al racismo entre otros aspectos. Además, se destacaron también algunas anécdotas que incumben a Harper Lee y Truman Capote, el papel de la criada de la familia y la posible lectura pedagógica de la obra.

La mencionada puesta en común puso fin a un primer día donde se apreció una gran asistencia, de ahí que el Aula de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras estuviera prácticamente completa. Las Jornadas continuarán hoy con las relaciones entre el teatro y el cine a cargo de Manuel España Arjona, y el visionado de En la casa. Os esperamos.





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viernes, 27 de febrero de 2015

El hombre que mató a Liberty Valance

Sobre el cuento de Dorothy M. Johnson:

«Era un actor que sabía cómo acababa la obra, pero que había olvidado los diálogos y las claves para recordarlos. Uno de nosotros tendría que decir algo, meditó. Debería haber planificado esto desde el principio, pero todo lo que veía era el final.» (Johnson, 2011: 145).

«Ese canto, lleno de complejidad y humanidad, a la amistad y al amor que es El hombre que mató a Liberty Valance.» (Yagüe).

Sobre la adaptación de John Ford:

«De entre muchas y maravillosas paradojas que contiene El hombre que mató a Liberty Valance (The man who shot Liberty Valance; John Ford, 1962) –probablemente el mejor filme de todos los tiempos– nos interesa destacar aquí sobre todas ellas el hecho de que esté protagonizada por un abogado… que nunca ejerce de abogado» (Martín Camacho, 2013: 43).

«En contra de la inmensa mayoría de los westerns que se zambullen directamente en él, estamos, pues, ante un film que juzga expresamente ese pasado a la luz del presente en el que aquel se ha transformado y que, por consiguiente, está en condiciones de evocarlo con todo lujo de claros y de sombras» (Zumalde, 2002: s.p.).

Sinopsis:

Un anciano senador del Congreso de los Estados Unidos, Ransom Stoddard (James Stewart), relata a un periodista la verdadera historia de por qué ha viajado junto a su mujer Hallie (Vera Miles) para acudir al funeral de un viejo amigo, Tom Doniphon (John Wayne). Todo comenzó muchos años atrás, cuando Ransom era un joven abogado del este que llegó en diligencia a Shinbone, un pequeño pueblo del Oeste, para ejercer la abogacía e imponer la ley. Poco antes de llegar a su destino, es atracado y golpeado brutalmente por el temido pistolero Liberty Valance (Lee Marvin). (FILMAFFINITY)



Curiosidades:

Al cotejar la versión original con la doblada se aprecian traducciones increíbles por medio de las cuales, por ejemplo, una tarta –probablemente de manzana– se convierte en una piña. Este y otros muchos cambios sorprendentes son comentados por Daniel Gamero en su artículo “La traducción que mató a Liberty Valance”, disponible en el siguiente enlace: http://www.huffingtonpost.es/daniel-gamero/la-traduccion-que-mato-a-liberty-valance_b_3497334.html




Para ver el programa completo haz click AQUÍ.

Citas:

 JOHNSON, Dorothy M. (2011): “El hombre que mató a Liberty Valnce” en Indian Country, trad. de José Menéndez-Manjón, Madrid, Valdemar, pp. 129-153).

MARTÍN CAMACHO, Francisco Javier (2013): “El hombre que mató a Liberty Valance (1962)”, Versión Original: Revista de Cine, 214, pp. 43-45. Consultado en línea el 27/02/15: http://es.calameo.com/read/000041856700cbbfe4199


ZUMALDE, Imanol (2002): “El autor y su sombra”, Zer: Revista de estudios de comunicación, 12, s.p. Consultado en línea el 27/02/15: http://www.ehu.eus/zer/hemeroteca/pdfs/zer12-08-zumalde.pdf


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jueves, 26 de febrero de 2015

En la casa

Sobre el libro:

«El chico de la última fila no se delimita exclusivamente como una obra metafictiva, como una fábula donde la pasión por la escritura creativa permite trazar un puente con grandes títulos de la historia de la literatura, así, como se desprende de las creaciones artísticas de gran calado, también se tejen otras inquietudes, otras problemáticas, como la incomunicación entre padres e hijos, la rutina de las relaciones de pareja, la frustración de un profesor que no logra sus objetivos profesionales o la búsqueda de identidad de un joven alumno que utiliza la escritura para acercarse a su maestro y encontrarse a sí mismo» (Orozco Vera, 2012: 301).

«Juan Mayorga ha trazado una obra compleja, enigmática, conmovedora y entrañable, donde la escritura asume el papel de revelar los secretos más íntimos del ser humano, sobre todo sus anhelos, sus esperanzas, sus frustraciones, su soledad y su falta de afecto» (Orozco Vera, 2012: 305). 


Sobre la adaptación cinematográfica: 

«En la casa es una grandísima película, que refleja, de una manera firme y contundente, problemas cotidianos de la sociedad actual, una familia corriente con sus dificultades, un chico que intenta escapar de la realidad, profesores hastiados de alumnos sin interés, y por supuesto, el afán de mucha gente por inmiscuirse en la vida de los demás, ya no es suficiente con mirar por la ventana, sino que deseamos entrar en la casa, y siempre hay una forma de hacerlo» (Mantilla Varas, 2013: 118). 

«Con una sugerente telaraña, que no solo atrapa a los protagonistas, nos envuelve hasta convertirnos en protagonistas de su cinta» (Cuadrado, 2013: 121). 


Sinopsis: 

Un profesor de literatura francesa, desalentado y hastiado por las insulsas y torpes redacciones de sus nuevos alumnos, descubre entusiasmado que, por el contrario, el chico que se sienta al fondo de la clase muestra en sus trabajos un agudo y sutil sentido de la observación. Este chico, que se siente extrañamente fascinado por la familia de uno de sus compañeros, escribirá, animado por el profesor, una especie de novela sobre esa familia (y también sobre el profesor), en la que es difícil distinguir entre realidad y ficción (FilmAffinity). 




Una curiosidad: 

«La obra parte de una experiencia autobiográfica del propio Mayorga cuando daba clases de Matemáticas: "Yo daba clase en el nocturno en el Ramiro de Maetzu y este chico en un examen me escribió 'Juan no he podido contestarte porque no he estudiado pero me está yendo muy bien como tenista, he ganado un torneo este fin de semana, lo puedes ver en el Marca, pronto voy a ser un campeón y tú y yo vamos a ir a celebrarlo'". Obviamente, Mayorga no pudo aprobarle pero sí vio rápidamente una historia detrás de aquella explicación» (Público, 2014: s.p.). 





Esta película se proyectará el miércoles 4 de Marzo en el Aula de Grados María Zambrano (Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga) a las 17 h. ¡Os esperamos!

Para ver el programa completo haz click AQUÍ.

Citas extraídas de: 

MATILLA VARAS, Juan; CUADRADO, Luisjo (2013): “En la casa”, Revista Atticus, 20, pp. 115-122. Consultado en línea el 26/02/2015:  http://revistaatticus.es/old/Revistas/Revista_Atticus_20.pdf
OROZCO VERA, María Jesús (2012): “La escritura como revelación. Claves temáticas y estrategias artísticas en El chico de la última fila, de Juan Mayorga”, Cauce, 34-35, pp.295-306. Consultado en línea el 26/02/2015: http://cvc.cervantes.es/literatura/cauce/pdf/cauce34-35/cauce_34-35_016.pdf
 PÚBLICO (2014):“El mundo que se observa desde la última fila”, Público, s.p. Consultado en línea el 26/02/2015: http://www.publico.es/culturas/mundo-observa-ultima-fila.html 


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miércoles, 25 de febrero de 2015

Matar a un Ruiseñor

Sobre la novela de Harper Lee:

«Atticus Finch no hacía nada que pudiera despertar la admiración de nadie: no cazaba, no jugaba al póker, no pescaba, no bebía. Se sentaba y leía». Así describía Harper Lee, en un diálogo de la hija de Atticus, al protagonista de su celebrada novela Matar a un ruiseñor (1960).

Sobre la adaptación:

«Se trata de una película para todas las edades, nostálgica y evocadora, tierna y dura a la vez, que inmortaliza a Atticus Finch como el padre favorito de todos los cinéfilos.» Juan Jesus de Cózar

«Su mirada va más allá de lo que son los recuerdos infantiles que rememoran noches lejanas de verano, se adentra en ellos con un facilidad pasmosa, y trata de tú el enfoque de un niño ante las incomprensibles actitudes de los adultos.» Alberto Abuín

Sinopsis

Adaptación de la novela homónima de Harper Lee. En la época de la Gran Depresión, en una población sureña, Atticus Finch (Gregory Peck) es un abogado que defiende a un hombre negro acusado de haber violado a una mujer blanca. Aunque la inocencia del hombre resulta evidente, el veredicto del jurado es tan previsible que ningún abogado aceptaría el caso, excepto Atticus Finch, el ciudadano más respetable de la ciudad. Su compasiva y valiente defensa de un inocente le granjea enemistades, pero le otorga el respeto y la admiración de sus dos hijos, huérfanos de madre. (FILMAFFINITY)




 Una curiosidad:

¿Sabias que Matar a un ruiseñor fue mal traducida al español? Mockingbird no significa ruiseñor, si no cenzontle o sinsonte que es un ave autóctona del continente americano que no existe en Europa.


«Nunca conoces realmente a una persona hasta que no has llevado sus zapatos y has caminado con ellos.»

Recordad que os esperamos en el Aula de Grados María Zambrano (Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga) el próximo miércoles 3 de marzo a las 17 h.


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Programa Jornadas 2015


1ª Sesión
Martes 3 de Marzo, 17:00 h.
NOVELA Y CINE (Harper Lee/Robert Mulligan)
-Presentación de Miriam López Rodríguez Profesora de Literatura Norteamericana, UMA) y
Antonio J. Quesada Sánchez (Escritor y Profesor de Derecho Civil, UMA)
-Proyección: MATAR UN RUISEÑOR (1962 )
-Coloquio



2ª Sesión
Miércoles 4 de Marzo, 17:00 h.
TEATRO Y CINE (Juan Mayorga/François Ozon)
-Presentación de Manuel España Arjona (Profesor de Literatura y Cine, UMA)
-Proyección: EN LA CASA (François Ozon, 2012)
-Coloquio 


3ª Sesión
Jueves 5 de Marzo, 17 h.
CUENTO Y CINE (Dorothy M. Johnson/ John Ford)
-Presentación de Concepción Torres Begines (Investigadora de Literatura y Cine, Universidad de Sevilla) y
María José Moreno Peinado (Investigadora de Literatura y Cine, UMA)
-Proyección: EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE
-Coloquio



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miércoles, 18 de febrero de 2015

Programa de las V Jornadas de Literatura y Cine de la UMA

Os presentamos el programa definitivo de las V Jornadas de Literatura y Cine de la Universidad de Málaga.


Os esperamos los días 3, 4 y 5 de Marzo a partir de las 17h. en el Aula de Grados María Zambrano en la Facultad de Filosofía y Letras.


Se entregará diploma de asistencia a los alumnos que se inscriban (gratuitamente). Para ello es necesario escribir un e-mail a: jornadasdeliteraturaycine@gmail.com indicando nombre, apellidos y DNI.

Podéis encontrarnos en estas redes sociales:

             



lunes, 16 de febrero de 2015

Presentación de las V Jornadas de Literatura y Cine de la UMA

Ya estamos de vuelta con las quintas Jornadas de Literatura y Cine de la Universidad de Málaga. Las sesiones tendrán lugar en el Aula de Grados María Zambrano en la Facultad de Filosofia y Letras, durante los días 3, 4 y 5 de Marzo a las 17h.

El programa todavía se está concretando, pero os podemos adelantar que las películas que se proyectarán, y que luego llevaremos a debate, son: 'Matar a un ruiseñor' (Robert Mulligan, 1962) basada en la novela de Harper Lee, 'En la casa' (François Ozon, 2012) basada en la obra teatral de Juan Mayorga) y 'El hombre que mató a Liberty Valance' (John Ford, 1962) basada en el cuento de Margaret M. Johnson.


Entre nuestros invitados a las Jornadas estarán especialistas en Literatura Norteamericana, Derecho y adaptaciones de la Literatura al Cine.

Se entregará diploma de asistencia a los alumnos que se inscriban (gratuitamente). Para ello es necesario escribir un e-mail a: jornadasdeliteraturaycine@gmail.com indicando nombre, apellidos y DNI.

En breve tendremos el programa definitivo donde podréis ver qué día se proyecta cada película.

Podéis encontrarnos en estas redes sociales:

             

domingo, 12 de mayo de 2013

Reseña del libro "Sombras" de Lafcadio Hearn

Os dejamos la reseña del libro de Lafcadio Hearn Sombras confeccionada por Francisca Castillo, doctoranda y colaboradora habitual del blog y las Jornadas. 

 L. Hearn: Sombras, Satori, Gijón 2011, 211 págs.  


 
Un libro inclasificable, mágico. Una visión nostálgica y romántica del Japón feudal. Un canto de amor del apátrida a la tierra de acogida. Un romancero. Un ensayo etnográfico. Una deuda con la filosofía de Platón y Confucio. El rescate de un pecio sumergido en los fondos del imaginario colectivo. Una meditación extática sobre la belleza de lo pequeño. Una oda al cosmos. Una esperanza en el renacer del hombre, esencia divina y huella de todas sus vidas anteriores. Un diálogo urdido con la trama del hilo de los sueños. Eso, y mucho más, es la miscelánea Sombras, de Lafcadio Hearn.
Cuatro de abril de 1890. Un reportero del Harper’s Magazine llega al puerto de Yokohama. Honshu se desvela, como flor de loto, ante sus ojos. El viajero presiente, entre los pilares de los modernos edificios, las sombras de un pasado remoto que afloran en cada mirada, en cada sonrisa. La joven isla, como virgen pródiga, está dispuesta a desvelarle sus misterios. Un intercambio fértil entre dos universos comienza a gestarse a resultas de este primer y apasionado encuentro: «Él [Hearn], como ningún otro, comprendió aspectos de Japón que los propios japoneses, en una época de confusión y cambio, habían olvidado y se los mostró a ellos y al mundo bajo una luz brillante, hermosa e impregnada de nostalgia» (pág. 10).
De  una  manera  rigurosa,  pero  sin  afanes  científicos  (tan  propios,  empero,  del positivismo de la era victoriana), Hearn nos sumerge, como por  encantamiento, en un tiempo  estático,  detenido  justo  en  la  época  de  la  corte  imperial  de  Edo,  durante  la dinastía Sho. Por las calles pasean carruajes de lindas doncellas tocadas  con polvo de arroz; los samuráis presentan sus respetos al emperador; los labradores siegan el sorgo; las geishas  deleitan  a  su  auditorio  con  las  melodías  de  sus  cítaras;  los  niños  corren  y juegan; los monjes rezan bajo el tañido de la campana; los ancianos toman el sol; los estudiantes componen  versos  de  hokku...  Es  la  vida,  que  renace  a  cada  instante, marcando  con  las pausas  rítmicas  de  la  naturaleza  la  inconsistencia  efímera  de  su tránsito. 
Desarrolla Hearn una visión polifónica y asombrada de Japón en tres capítulos, a modo de estancias decoradas con diminutos cuadros costumbristas que no desean ser pintorescos, ni tampoco estrafalarios. La primera de estas estancias se denomina “Historias de libros extraños”, y recoge seis leyendas del folklore tradicional nipón.
Conserva la pluma del compilador el encanto y la simplicidad de unos argumentos en los que la frontera entre lo maravilloso y lo terrorífico es peligrosamente tenue: pálidas presencias  fantasmales  que  esperan el regreso del esposo a la alcoba  abandonada, amores  imposibles  que desafían a las leyes físicas, maldiciones de ultratumba que encuentran alivio en las solidaridades de la comunidad primitiva. Estas historias reflejan una sociedad de anquilosada estructura, en la que la costumbre inveterada se formaliza hasta convertirse en rito. Una  sociedad cuyo tejido conjuntivo amenazan legiones de íncubos del más allá, y cuya memoria popular acabaría tejiendo, como defensa, la más extraordinaria red de relaciones entre vivos y muertos, entre muertos y vivos, que imaginarse pueda. 
Llena Hearn la segunda estancia (que bautiza como «Estudios  japoneses») de reflexiones de todo tipo: explicaciones entomológicas, ensayos protoestadísticos sobre nombres propios de la mujer japonesa, ancestrales  canciones. Con  sus cavilaciones ilustradas en torno al semi (cigarra  autóctona) demuestra que esta estructura social cerrada e inmovilista, en la que sólo se puede progresar mediante un matrimonio ventajoso o el favor de los dioses es proclive, sin embargo, a la regeneración. La existencia humana es frágil («Mi vida es como la gota de rocío que perece antes de la puesta de sol», hará decir Hearn a uno de sus personajes); sí, pero sólo contemplada como acontecimiento individual; en su dimensión telúrica, no es más que la etapa del devenir cíclico ˗nacimiento, resurrección y muerte˗ anunciado por el semi con el cambio de  las  estaciones. La ética del esforzado animalillo, su  vida noble, pura y limpia, son otros tantos valores que el oriental aprecia, pero su estética es un trasunto de la querencia japonesa por lo fantástico: «El mundo de los insectos es también un mundo de duendes y hadas: criaturas con órganos cuyo uso no podemos determinar y sentidos cuya naturaleza no acertamos a imaginar; criaturas con miles de ojos situados al final de sus trompas o antenas; criaturas con oídos en el abdomen o en las patas o con cerebro en el vientre» (pág. 61). Es el Japón rural  y dulce que late aún bajo el asfalto de la gran ciudad. Aísla la estancia un tsuitate (mampara) ornado con trazos anchos de caligrafía donde pueden leerse los yobina o nombres de mujer. Contenida en la tinta está el alma del escriba. “Mujer” puede ser lo mismo que “montaña”, “flor de ciruelo”, o “bahía”; una cualidad moral expresa el apelativo, o bien el deseo paterno de atraer la suerte a su progenie. Porque la hermosura de la nipona nace de su interior, rebasa la apariencia; la bondad se convierte en trascendente y el espíritu, en íntima conexión con el sei o sino marcado  por  los  astros,  gana  en  la  batalla  al  cuerpo  femenino  en  que  habita.  En  el perchero de la estancia cuelga el kimono que el alumno predilecto ha regalado a Hearn por Año Nuevo; también sobre su tela alguien ha escrito: «Al examinarlo de cerca, las salpicaduras negras resultan ser caracteres chinos y japoneses, la trama de papel se ha hecho empleando un antiguo manuscrito de poemas que ha sido hábilmente enroscado en el hilo, de modo que la superficie escrita quede a la vista»; quien lo luzca quedará «literalmente  envuelto  en  poesía,  al  igual  que  una  divinidad  se  envuelve  con  el  sol» (pág. 135). El movimiento interno de la danza inspirada por la música recuerda el ritmo lento de los planetas o a la mariposa que se libera de su crisálida: metamorfosis lírica del dolor:
 
                                              « ¡Oh, flor, si tienes alma, escúchame!
                                                     ¿Por qué cuando alguien llora
                                                             como hago yo ahora
                                                      osas tú florecer?» (pág. 146)

La tercera estancia lleva por nombre “Fantasías”, y reúne una serie de relatos abisales, nocturnos, fruto de una conversación del autor con su yo dormido, que al despertar conquista la memoria protozoica trasmitida en los genes por nuestros antepasados, en el principio de los tiempos, cuando toda carne era luz proveniente del sol. El universo se contiene en una gota de rocío, en el corazón del niño que, antes de enamorarse por primera vez, sueña con volar o que, aterrado, se sobrecoge ante la arquitectura preternatural: «Y, curiosamente, era la vida quien protagonizaba este siniestro y resplandeciente espectáculo, una vida infinitesimal de fantasmal delicadeza; una vida ilimitada pero efímera que ora ardía, ora se extinguía en incesante alternancia sobre la extensa superficie del agua hasta alcanzar el horizonte, por encima del cual se abría el vasto abismo en el que centelleaban incontables estrellas de colores espectaculares» (pág.173). 
Sombras es, sin duda, una obra curiosa, una rareza bibliográfica, mezcla de tradiciones y puente entre dos mundos contrapuestos pero no incompatibles. El esfuerzo erudito de Hearn se plasma en cada uno de sus apuntes, en cada una de sus notas. Pero hablan en él más los silencios que las palabras, porque se enmarcan en un ritmo donde hasta las ausencias son significativas. Arte de la cadencia del cosmos. 

F. Castillo Martín